REPRESIÓN GLOBALIZADA

Articulo de nuestro compañeroAlfonso Alfonso Lozano Basanta sobre la globalización, todos hemos sido conscientes de sus efectos en la economía, como dice en su articulo “cuando wall street estornuda, un huracan – crisis sacude los paises del sur de Europa, pues bien esta globalización también empezamos a sufrirla con la represión a la que intentan someternos.
REPRESION GLOBALIZADA
Ya hemos comprobado en más de una ocasión a través de nuestras experiencias personales que vivimos en un mundo globalizado, y en los últimos años también lo experimentamos en nuestras vivencias colectivas y sociales. Ya hemos sufrido aquel típico ejemplo del estornudo en la bolsa de Nueva York que provoca un huracán-crisis en los países del sur de Europa. Ya hemos leído que las operaciones financieras de los fondos de inversión con alimentos básicos provocan hambre en países en vías de desarrollo. Ya se sospechaba al ver imágenes de represión policial sobre los movimientos sociales en diversas partes del mundo que pareciera haber un método, un protocolo, una barbarie común en todos los casos.

El siguiente vídeo nos da una idea del modo en que se ha globalizado las técnicas de represión y nos recuerda imágenes que se vieron de Plaza Cataluña, Valdemoro, Seattle, Milán, Egipto o Nueva York.

Pero la represión globalizada no se basta por sí sola precisa de un sustento legal a su medida sobre el que apoyarse. Precisamente en estos días también podemos ver un modo de llevar eso a cabo, como evitar que los responsables de organizar tal represión puedan ser juzgados: la reforma de la jurisdicción universal. http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/reforma-jurisdiccion-universal-impunidad-ene14/ Ahora es por China (Tibet), hace unos años, en 2009 cuando el gobierno español introdujo la primera restricción a la ley de jurisdicción universal, por Israel (Gaza) y EEUU (Guantánamo). ¿Se debe únicamente a una pretensión de resolver un problema político, un conflicto diplomático, mediante una modificación de la Ley? O, tal vez, pueda además contribuir que no nos guste que se juzguen los crímenes del franquismo en Argentina aplicando el principio de justicia universal.

Ese no es el único gesto que vemos en estos días para favorecer relaciones diplomáticas. La concesión de la nacionalidad española a quienes acrediten ser serfadíes es un buen gesto, sin duda, pero lo sería mucho más, y no se vería únicamente como algo ‘táctico’, si aplicando las mismas razones se decidiera conceder la nacionalidad a los descendientes de los musulmanes que también fueron expulsados de España en 1492 o, mucho más reciente, a los saharauis que ya poseían incluso DNI español y fueron abandonados en el Sahara en 1976 tras la Marcha Verde.
Volviendo al asunto de la represión globalizada, preocupa el hecho que algo así se justifique y pretenda convertirse en global. Es una muestra más de que lo que ocurre en otros lugares del mundo nos afecta. No es la primera vez que la ocupación de los Territorios Palestinos, y sus consecuencias, sirven de laboratorio para modelos que luego se exportan al resto del mundo: medidas humillantes de seguridad, espionaje y ataques selectivos a activistas, control de los movimientos sociales, un modelo económico basado en la expropiación de tierras, corrupción cultural, o manipulación de la historia. También se ha conseguido exportar y popularizar una forma de expresarse desde el poder que gira en torno a considerar extremista todo tipo de resistencia, tratando de deslegitimar el diálogo y oposición, sin importar exponer a los riesgos de una polarización a la sociedad de la que tal poder supuestamente emana. Pero igual que estas iniciativas se globalizan, también lo hacen otras y surgen medidas de resistencia globales, como el boicot, la desinversión o las sanciones, que ya se mostraron útiles en momentos pasados al apoyar a los sudafricanos que derrocaron el Apartheid en su país.
Ser imparcial muy pocas veces equivale a guardar silencio.
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